Real Oviedo 2 – Real Sociedad B 3

Real Oviedo 2 – Real Sociedad B 3

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Partido Real Oviedo - Real Sociedad B

Alineaciones:

Real Sociedad B: Ramírez, Martínez, Balenciaga, Elustondo, Quintana, Esnaola, Villar, Rodellar (Beobide, min. 66), Viguera, Zurutuza y Manu García (Sarasola, min. 70).

 

Real Oviedo: Gastón, Pepín, Caco Morán, Guerra, Jacobo, Jon Carrera, Michu, Kiko, Villanueva (Álex, min. 64), Nacho (Servando, min. 64) y Castillo (Lanzarote, min. 74).

 

Árbitro: Gonzalo Goyanes López, del Comité Territorial Gallego, auxiliado por Juan Manuel Rey López y Daniel Bodano Fernández. Amonestó a Martínez y Rodellar, de la Real, y a los locales Jacobo, Caco Morán y Lanzarote, expulsando con roja directa a Pepín. Dio a su actuación un cierto tinte anticasero.

 Goles:

0-1. Villar (min. 25).

0-2. Elustondo, de penalti (min. 43).

1-2. Lanzarote (min. 77).

2-2. Lanzarote (min. 81).

2-3. Viguera (min. 92).

 

Incidencias: 4.753 espectadores acudieron al Carlos Tartiere en la tarde de ayer. Los pitos hacia el equipo azul fueron constantes en el segundo tiempo, concentrándose varios aficionados tras el partido en la salida del parking subterráneo para abroncar a los jugadores, lo que hizo necesaria la intervención de la Policía Nacional.

El Real Oviedo volvió a caer en el último minuto

El Real Oviedo volvió a caer en el último minuto

 

Tercer partido de Ismael Díaz Galán en el banquillo azul y tercera revolución en el once inicial. Su juego al despiste parece afectar en primer lugar a los suyos, que no saben dónde sentarán sus posaderas cada domingo: de la alineación inicial a la grada y viceversa, aunque alguno no conoce el césped en estas tres semanas. Llamaba la atención que ninguno de los cuatro centrales de que dispone el equipo estuviera en el once y sólo uno en el banquillo. Caco Morán fue el encargado de ocupar esa parcela junto a Carlos Guerra, una posición poco habitual para ambos que parecía “echar a los leones”, especialmente, al primero. En ningún momento se mostró seguro en una posición que no es la adecuada para él, como casi todo el mundo sabe. Tampoco Pepín parece el mejor lateral derecho, un jugador desequilibrante en la zona de ataque, pero ayer también vio modificado su puesto habitual. Tras ser duda desde el miércoles por una sobrecarga, el alicantino acabó siendo titular en un puesto “raro”.
 

La alineación, en fin, la componían Gastón bajo palos, con Pepín y Jacobo en los laterales de la defensa y Caco y Guerra como centrales. La siguiente supuesta línea de tres la formaba Michu como pivote, acompañado de Jon Carrera y Kiko, dejando arriba a Villanueva, Nacho y Castillo.

 

Jon  Carrera en un momento del partido

Jon Carrera en un momento del partido

Tras unos primeros minutos de tanteo, con llegadas sin peligro de los azules, llegó la primera posible polémica, en un presunto derribo de Carlos Martínez a Raúl Castillo en el área, tras una buena jugada de combinación, que el colegiado no apreció. Sin embargo, la posesión del balón por los de Díaz Galán no llevaba peligro, al contrario que la Real, que se mostraba incisiva en sus aproximaciones. Manu García obligó a Pezzuti a intervenir en el 13, volviendo a disfrutar de una ocasión dos minutos después, en un barullo en el área que ni él ni Villar supieron resolver. Cada llegada a la frontal del área oviedista era un sin vivir, con una defensa inexperta y desacoplada.

 

Pudo adelantarse el Oviedo en el minuto 24 en una jugada entre Villanueva y Pepín que acabó en un pase de éste al área, donde Nacho remató en boca de gol enviando el balón fuera lamiendo el poste. Y de lo que pudo ser el 1-0 se pasó al 0-1. Un balón mal despejado en la frontal llegó a pies de Zurutuza, que centró al área pequeña para que Villar anotase de cabeza el primer tanto donostiarra.

 

No se achicó el Oviedo, que llevó peligro a la meta easonense, especialmente por la banda de Villanueva, muy activo. Nacho García remató y lo intentó todo, pero sus lanzamientos no encontraron la meta de Ramírez. Tampoco Castillo lo logró, dando paso a un penalti en el minuto 42 por mano de Caco Morán dentro del área. Elustondo no falló y batió a Gastón, elevando ya los pitos de los aficionados a un nivel bastante audible.

El equipo volvió a fallar

El equipo volvió a fallat

 

El descanso dio paso a más ocasiones del Oviedo, aunque la Real ya se mostraba tranquila y confiada con el resultado, algo muy peligroso. El Oviedo dejaba aflorar los nervios y Pepín veía la roja en el 73 por una fuerte entrada sobre Viguera. La tensión pudo con el hoy lateral, que descargó su rabia sobre un rival. Sin embargo, con un hombre menos el Real Oviedo se fue otra vez arriba, espoleado con la entrada de un gran Manu Lanzarote. Sólo tres minutos después de saltar al césped del Tartiere, Lanzarote anotó un gol en un lanzamiento de falta perfecto, a unos tres metros de la frontal. Corría el minuto 77 y la parroquia azul quería creer en la remontada. Y el propio Lanzarote se encargó de alimentar el sueño cuatro minutos después, en un nuevo saque de falta desde una posición muy similar a la anterior. En esta ocasión, el lanzamiento se estrelló en la barrera, pero el propio Manu Lanzarote recogió el rechace y envío el balón al fondo de la red con un fuerte y colocado derechazo.

 

Pero el Real Oviedo es un equipo que soporta una increíble presión y sus rivales lo saben, así que los chavales de la Real se propusieron ir a por el partido en los pocos minutos que quedaban, sabedores, además, de la fragilidad de los carbayones en los minutos finales. De hecho, el acoso sobre la portería de Pezzuti dio su fruto en el tiempo añadido, cuando Viguera aprovechó una contra para batir a Gastón Pezzuti y subir al marcador el definitivo 2-3. A partir de ahí, la ira de la afición se hizo notar, con un pequeño sector mostrando un comportamiento poco elogiable.