Una victoria para reivindicarse

Una victoria para reivindicarse

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Rubiato celebra su gol, el segundo de la cuenta oviedista.
El entrenador burgalés del Real Oviedo, Pacheta, buscó alternativas dentro de su equipo con el objetivo de repartir minutos de cara al duro mes de diciembre que le espera a los suyos, con dos encuentros de Liga más y una eliminatoria de Copa del Rey a doble partido ante el Athletic Club. Así pues presentó cuatro caras nuevas en su alineación.
 
TEMPRANERO GOL // El comienzo del partido fue realmente bueno para los carbayones, que se adelantaron en el marcador en el minuto 4 por medio de Óscar Martínez, una de las novedades. El delantero engañó al portero local con un disparo cruzado tras recibir una asistencia de Xavi Moré, que comenzaba así una de sus mejores actuaciones con la camiseta azul.

Ese tanto dejó noqueados a los jóvenes futbolistas locales, que se mostraban incapaces de frenar las acometidas visitantes. Martins disfrutó de dos ocasiones claras para ampliar la ventaja en el electrónico e incluso Pascual lo intentó desde lejos, aunque sin éxito. El Castilla no daba síntomas de peligro y únicamente Jesé ponía ilusión por crear jugadas de ataque. El centrocampista trató de sorprender a Lledó, que hizo gala de sus reflejos para adivinar un potente golpeo.

El cambio por lesión de Óscar Martínez por Rubiato parecía disminuir las opciones de los azules a la hora de controlar más el balón. Pero lo cierto es que ganaron en lucha. El madrileño, muy participativo, salió revolucionado, llegando incluso a recibir una cartulina amarilla tras un choque con un futbolista local. No obstante, Rubiato acertó a batir al guardameta madridista después de recibir una asistencia de Xavi Moré, que volvía a aparecer para poner en superioridad a los suyos.

APUROS Y SENTENCIA //
El filial madridista mejoró en la segunda parte. Álex y Joselu pusieron a prueba a Lledó, que volvió a realizar dos bonitas paradas que disminuyeron ese ímpetu de los de Toril. Tras esos buenos minutos locales, el Real Oviedo cerró el partido con un bonito cabezazo de Manu Busto en el minuto 66, apenas tres después de saltar al campo en sustitución de un Martins que se mostró muy combativo, aunque sin excesiva fortuna de cara a portería.

Los cambios locales surtieron efecto y el recién incorporado Merchán anotó el tanto del honor para el Castilla en el minuto 73. El último cuarto de hora no pasará a la historia por las oportunidades vistas sobre el terreno de juego. Únicamente Rubiato y Manu Busto llegaron al área rival, aunque sin el premio esperado. Además, los de Pacheta tiraron de experiencia y dejaron que pasase el tiempo para alegría de sus aficionados, que volvieron a poblar las gradas del Alfredo Di Stefano y demostraron que nunca abandonarán al Real Oviedo. Así lo atestiguan las celebraciones posteriores al partido, con los jugadores aplaudiendo al millar de seguidores desplazados hasta Valdebebas. El jueves hay Copa del Rey. El Athletic espera, pero la ilusión oviedista irá en aumento a medida que se acerque el día.