Desde el anillo azul – Peter Dubovsky, réquiem por un genio

Desde el anillo azul – Peter Dubovsky, réquiem por un genio

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Dubovsky, en el Rayo 1-Real Oviedo 2 de la campaña 1999-2000, donde un gol suyo y otro de Iván Ania certificaron la última permanencia azul en Primera.
Dubovsky sujeta junto a Raúl el trofeo de la Liga 94-95 conquistada por el Real Madrid.

Dubovsky sujeta junto a Raúl el trofeo de la Liga 94-95 conquistada por el Real Madrid.

Su primera temporada en España, la 1993-1994, jugó un total de 26 partidos con el equipo madridista conquistando la Supercopa de España. Contaba, por aquel entonces, con 21 años y un club de tanta exigencia como el Real Madrid se le quedó excesivamente grande. Su siguiente temporada, en la que el Madrid se alzó con la Liga, apenas entró en los planes de Jorge Valdano y solamente jugó cinco encuentros. El futbolista eslovaco se vio superado por Laudrup, Amavisca, Luis Enrique y la irrupción de un joven de la cantera, Raúl.

Dubovsky decidió entonces emprender una nueva aventura. Llegó a Oviedo en 1995 sin demasiada presión puesto que dicho año el central ruso Viktor Onopko llegó al conjunto azul como fichaje estrella. El príncipe eslovaco comenzó bien pronto a demostrar su magia, 31 partidos y siete goles en su primera temporada.
 
Capaz de levantar al espectador de su asiento con detalles increíbles, Dubo enamoró a la afición azul con su estilo de jugar vistoso y una zurda prodigiosa. Capaz de lo mejor y lo peor dentro del terreno de juego, las cinco temporadas que estuvo en Oviedo fueron haciendo de él un jugador más maduro y con galones dentro del equipo azul. 120 partidos y 17 goles fueron los números de Dubo en su etapa en el Real Oviedo. A pesar de su irregularidad, se ganó el corazón de los aficionados ovetenses.

Cromo del jugador eslovaco de la temporada 1997-1998.

Cromo del jugador eslovaco de la temporada 1997-1998.

Cuando Peter Dubovsky alcanzó su mayor nivel futbolístico, tirando del carro en partidos importantes y demostrando una clase prodigiosa con el 10 a la espalda, nos dejó. El 23 de junio del año 2000, cuando disfrutaba de sus vacaciones en Surat Thani (Tailandia); Dubovsky resbaló en unas cataratas desde una altura considerable perdiendo la vida debido a las lesiones que le provocó la caída. A los oviedistas se nos heló la sangre con la pérdida de uno de los estandartes del equipo y uno de los jugadores más técnicos e imprevisibles que han pasado por el antiguo Carlos Tartiere. El último partido del Real Oviedo en el viejo campo fue también el último de Peter, que seis días antes había colaborado con un gol en Vallecas a certificar la última permanencia azul en Primera División.

El recuerdo de Dubo permanece vivo en los corazones de los oviedistas que le vieron jugar y se le echa mucho de menos. Allá donde estés, descansa en paz genio.