El Real Oviedo aspira a todo

El Real Oviedo aspira a todo

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Susaeta dio la asistencia del gol (Foto: Real Oviedo).

A los sancionados Erice y Bedia los suplieron Cristian Rivera y Míchel, que debutaba en un encuentro en el Carlos Tartiere. La pareja de centrocampistas fue una de la mejores noticias de la tarde, desplegando poderío físico y visión de juego. Sin duda algo que echaba muy en falta el Real Oviedo durante todo el año. Se trata de un dúo muy compensado en el que a priori no falta de nada: físico, despliegue, juego por alto y bajo, disparo lejano, llegada al área… Si se consiguen asentar como titulares el conjunto de la capital del Principado tendrá mucho camino recorrido.

El partido comenzó con un ritmo trepidante, con ambos conjuntos buscando la portería rival en acciones sin demasiada elaboración. Primero avisó Koné que disparó fuera tras una buena combinación con Susaeta. El costamarfileño sigue con su mala racha de cara al gol. En la tarde de ayer dispuso de hasta tres buenas ocasiones que no supo materializar. El principal problema es que comienza a notársele una ansiedad habitual en los delanteros.

La respuesta por parte del Tenerife no se hizo esperar. Lozano ganó la espalda a David Fernández y se deshizo de Esteban en su salida. Sin embargo el hondureño quedó demasiado escorado. Su disparo fue enviado por el propio David a saque de esquina. Era el primer aviso de un conjunto que demostró que el partido no iba a ser igual que el de la ida.

Cristian Rivera formó pareja con Míchel (Foto: Real Oviedo).Dos minutos después, en el 8, Toché disfrutó de su primera ocasión de la tarde. El murciano se encontró un balón suelto en el área. Su disparo fue salvado por Dani Hernández en una buena intervención. El ritmo era trepidante. Uno de esos partidos que agradan al espectador.

Sin embargo, poco a poco, los visitantes se fueron haciendo con el mando del encuentro, algo bastante habitual durante toda la temporada. En estas complicadas situaciones es cuando suele aparecer Esteban. No iba a haber una excepción en la tarde de ayer. Primero fue una notable parada en un saque directo de falta. Minutos más tarde, una estupenda atajada a un disparo de Suso que se plantó solo dentro del área. El avilesino, que todavía no ha renovado, es un futbolista que consigue puntos para su equipo.

Pero poco duró la alegría para los insulares. En el minuto 23 Toché mandó al fondo de la red un gran centro de Susaeta desde la derecha. El delantero supo encontrar el hueco dentro del área. Su remate, picado y ajustado al palo, fue imposible para el portero tinerfeño. El murciano, como de costumbre, hacía el 1-0 y seguía sumando tantos en su carrera por el Pichichi de la Segunda División.

El gol no le sentó nada bien al Tenerife. O quizá fuera que le sentó demasiado bien al Real Oviedo, que comenzó a dominar el partido con solvencia. En el tramo final de la primera parte consiguió frenar las ocasiones rivales, que únicamente volvieron a probar a Esteban con disparos desde fuera del área, como el de Aitor Sanz en el minuto 39.

La reanudación mostró la misma tónica. El Real Oviedo comenzaba a imponerse claramente en todas las zonas del campo. Sus defensas ya no sufrían tanto con Lozano o Suso. Rivera y Míchel parecían gigantes en el centro del campo. Los atacantes creaban ocasiones para poder sentenciar el encuentro. La más clara la tuvo Koné que recibió un pase de Susaeta en el interior del área. Cuando sólo tenía que resolver el mano a mano, el delantero se trastabilló y mandó al limbo la oportunidad. Poco después sería sustituido por Diego Aguirre.

Borja Valle (Foto: Real Oviedo).Lo intentó también Míchel con un disparo lejano que Dani Hernández envió a saque de esquina. Y de nuevo Susaeta con un gran golpeo desde la frontal que se fue rozando el palo cuando ya se cantaba el gol. Eran los mejores minutos de los azules que no conseguían sin embargo aumentar su ventaja. Visto lo visto sobre el césped habría sido lo más justo.

Sin embargo todo estuvo a punto de venirse abajo. Es la magia del fútbol, donde los goles son lo único que cuenta. Nano, que había salido en la segunda parte, no acertó a batir a Esteban en su alocada salida. El atacante golpeó mal el balón quizá sorprendido por ver cómo el avilesino había abandonado la portería. Dos minutos más tarde, en el 81, Héctor Verdés veía la segunda cartulina amarilla por agarrar a un rival.

Con diez futbolistas sobre el terreno de juego, Egea decidió dar entrada a Omgba y colocar a Vila de central. Los últimos minutos fueron un ejercicio defensivo y de esfuerzo por parte del Real Oviedo, realmente admirable el sacrificio de todos los jugadores cuando las fuerzas empezaban a flaquear. El Tenerife sólo dispuso de una ocasión para nivelar el marcador y fue a través de un penalti reclamado por Moutinho tras una acción con Rivera. El joven centrocampista contacta con el atacante, sin embargo no parece suficiente para haber pitado pena máxima.

Con el pitido final, la alegría. El Real Oviedo conseguía tres puntos tras una larga racha de empates consecutivos. Los azules prolongan también su serie de encuentros sin conocer la derrota. Son diez ya y se trata de la mejor racha activa de la categoría, lo que pone en valor la temporada que están haciendo los de la capital del Principado. La próxima jornada tocará visitar al Girona, que en la primera vuelta venció en el Tartiere por 1-2.

Real Oviedo (1): Esteban; Diegui Johannesson, David Fernández, Héctor Verdés, Dani Bautista; Susaeta, Cristian Rivera, Míchel (Jonathan Vila, m. 76), Borja Valle; Koné (Aguirre, m. 63) y Toché (Omgba, m. 83).
CD Tenerife (0): Dani Hernández; Raúl Cámara, Germán, Carlos Ruiz, Saúl; Ricardo, Vitolo (Nano, m. 69), Aitor Sanz; Suso, Omar (Cristo, m. 59); y Lozano (Mouthino, m. 76).
Árbitro: Sagués Oscoz (vasco). Amarillas a los locales Verdés (2) y Esteban, y a los visitantes Vitolo, Omar, Saúl y Dani Hernández.
Goles: 1-0, Toché (m. 23).
Incidencias: 12.145 espectadores en el Carlos Tartiere.