¡¡¡CAMPEONES!!!

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El Oviedo Baloncesto se impone por 80 a 77 al Burgos en la final de Copa

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Víctor Pérez alza la Copa (Foto: OCB).

Oviedo Baloncesto y Pumarín forman parte ya de la mejor historia del deporte carbayón. El conjunto ovetense se proclamó campeón de Copa al derrotar al Burgos en un apasionante partido por 80 a 77. Con las gradas a tope, la afición tiró del equipo cuando las cosas se pusieron complicadas. Y el equipo tiró de la afición con una nueva lección de coraje y profesionalidad. La importantísima baja de Dani Pérez encontró buen repuesto en Agustí Sans y Fabio Santana. Este último hizo dos triples decisivos cuando el equipo peor lo estaba pasando para tomar un aire que le dio para llegar hasta el final. A destacar también el papel de Salvó, MVP del partido, aunque toda la plantilla colaboró en un triunfo muy trabajado.

Tras cuarenta minutos de pasión, la alegría se desbordó en el polideportivo carbayón, donde se dieron cita también aficionados del Burgos, que corearon el nombre del rival al término del encuentro. El detalle fue devuelto por la afición local, una lección de deportividad en un deporte que en Oviedo ya no es minoritario.

El Oviedo se enganchó desde el primer instante al decisivo factor cancha. Löfberg hizo la primera canasta del partido y en la siguiente defensa, la intensidad local evitó que el Burgos lograse tirar antes de acabar la posesión. A las ganas, se les sumó un enorme acierto en el tiro exterior, que desapareció más tarde hasta el último periodo, con tres triples de Manu Rodríguez (dos) y Johan Löfberg que forzaron a Epi a pedir tiempo muerto cuando la ventaja carbayona se fue a nueve (15-6) y los suyos parecían desbordados. La reacción se tradujo en un parcial de 2-7 que permitió recortar diferencias, pero el Oviedo estaba para la mano y sus tiradores bendecidos.

El Burgos recordaba al de hace dos semanas, cuando perdió en Oviedo por 20 puntos. No había ideas y las imprecisiones les hacían perder oportunidades. No fueron capaces de aprovechar un bajón en el juego local en el segundo cuarto y el equipo de Carles Marco se fue al descanso con nueve de ventaja y un rival aparentemente noqueado.

Tras el paso por vestuarios, los dos equipos salieron muy conservadores. Los de Burgos, presionando en defensa, y los locales muy fuertes en la pintura. Pasaron casi dos minutos hasta que Löfberg abrió el marcador, pero el equipo castellano consiguió ir aproximándose poco a poco para ponerse a sólo tres puntos (46-43) a falta de seis minutos para el fin del periodo tras un parcial de 4-10.

Una antideportiva de Huskic sobre Víctor Pérez daba de nuevo opciones de irse a los carbayones, pero el escolta sevillano sólo aprovechó un tiro y el Oviedo no sacó rendimiento a la posesión. Al contrario, Álex López sumó un dos más uno para poner a Burgos a tres, preludio de la igualada a 55 a falta de 1.46 tras canasta de Javi Vega. El partido empezaba de nuevo y Sonseca adelantaba a los carbayones para que de nuevo Vega equilibrase el electrónico. El pívot madrileño cometió una falta sobre Salvó que permitió al Oviedo irse al último cuarto con una ventaja de dos puntos (59-57).

Löfberg abrió el marcador en el último periodo para el Oviedo, pero el sueco se cargó pronto con la cuarta personal, las mismas que Manu Rodríguez. Apareció entonces Edu Martínez, que llevaba pocos minutos jugados, para anotar un triple que dejaba el marcador en tan sólo un punto, aunque Jesperson, también desaparecido en el partido, respondía con la misma moneda.

A 4.55 para el final, Javi Vega puso por primera vez en el partido al Burgos por delante desde los 6,75 (66-67) y la final se apretaba más. Cinco minutos con todo por decidir. Cuando peor lo pasaba el Oviedo, apareció Santana desde el triple para anotar seis puntos que daban vida al conjunto local. Pero las imprecisiones, los nervios, permitían a Huskic hacer cuatro puntos que dejaban la distancia en un punto en el último minuto. Löfberg se fue al aro y puso al Oviedo por delante (76-73) para el tiempo muerto de Epi.

A Vega no le tembló el pulso desde la línea de tiros libres ni a Sonseca bajo el aro. Lo hizo a medias Salvó, que anotó uno de dos tiros libres para llevar la ventaja a cuatro, que Álex López dejó en dos con tres segundos por jugar. Tiempo muerto, personal sobre Víctor Pérez y el sevillano anota el último. La Copa se queda en Pumarín.

Oviedo Baloncesto: Johan Löfberg (18), Miquel Salvó (17), Manu Rodríguez (6), Felipe dos Anjos (6), Agustí Sans –cinco inicial-, Mouha Barro (5), Carlos Martínez, Fabio Santana (7), Víctor Pérez (5), Paul Jesperson (3) y Edu Hernández Sonseca (13).
Burgos: Brandon Brine (7), Soluade (11), Javi Vega (19), Goran Huskic (13), Álex López (12) –cinco inicial-, Aegir Steinarsson (4), Mario Cabanas, Álex Barrera (3), Edu Martínez (4) y Jorge García (4).
Árbitros: José Antonio Pagán Baro, Javier Torres Sánchez y Esperanza Mendoza Holgado. Excluido Manu Rodríguez.
Parciales: 27-18, 15-15, 17-24 y 21-20.
Incidencias: Lleno hasta la bandera en Pumarín, con presencia de un centenar de aficionados burgaleses.