El Real Oviedo no comparece en Vallecas

El Real Oviedo no comparece en Vallecas

Los azules completan un partido nefasto y caen con total merecimiento

357
0
Compartir
Carlitos pelea un balón ante un jugador del Rayo (Foto: La Liga).

El Real Oviedo cosechó una clara derrota en su visita al Rayo Vallecano (2-0) en un encuentro que recuerda más a los disputados en Huesca o Alcorcón que a la imagen que había mostrado recientemente. Se había avisado de las urgencias locales por activa y por pasiva. Era lógica su enérgica puesta en escena pero ni por esas los azules consiguieron igualar las ganas o la intensidad de su rival. El equipo de la capital del Principado saltó al césped del Estadio de Vallecas desganado, sin alma, siendo superado una y otra vez por los rayistas.

Lo peor de todo no es la derrota, sino la imagen. Fernando Hierro volvió a plantear un partido defensivo, como siempre que se aleja del Carlos Tartiere. La única diferencia con Soria, por ejemplo, ha sido el acierto local cara a portería. Los azules no demuestran ambición alguna como visitantes, esperando pacientemente a que la oportunidad aparezca delante suyo y confiando en la baja efectividad rival.

El equipo de la capital del Principado deja pasar una buena oportunidad de aprovechar las derrotas de Getafe, Tenerife o Girona, y ahora ve como Lugo, Valladolid y Huesca se le acercan peligrosamente en la clasificación. Hasta final de temporada no se podía dejar pasar ninguna oportunidad de sumar y el Real Oviedo se ha tomado en Vallecas un descanso inmerecido a estas alturas de campeonato.

Fernando Hierro optó por la modificación del esquema para suplir la baja de Toché. Michu y Linares ocuparon la delantera, con Borja Domínguez acompañando a Torró. El resultado no fue el deseado, y tampoco se pareció a lo visto frente al Cádiz, último encuentro en el que se jugó con ese dibujo. Todo quedó emborronado por la falta de intensidad y juego que adolecieron los azules. El primer cuarto de hora fue una auténtica pesadilla, sobre todo para Johannesson y Varela que se veían superados constantemente en sus laterales por Ebert y Lass respectivamente.

La falta de ayudas de Berjón y Susaeta no ayudaba a frenar las intentonas locales, mientras que Borja y Torró apenas sujetaban el centro del campo rayista. En el minuto 7 Ebert avisaba a la parroquia azul con un disparo al palo tras recortar por dos veces a Johannesson. Los asturianos apenas mostraban respuesta, con Michu y Linares totalmente desconectados del resto de sus compañeros.

No funcionaba nada en el equipo y el conservador plan de Hierro se caía por su propio peso. Instantes después del susto inicial. Álex Moreno pisaba área y era trastabillado por Johannesson. Penalti y gol para Ebert. Acto seguido, lesión de Berjón que dejaba su sitio a Carlitos, debutando de manera oficial con la elástica azul. El futbolista uruguayo se encontró con un panorama desalentador: un equipo superado, sin ideas y enfrente 11 futbolistas que ejecutaban un plan perfecto de su entrenador.

El único intento del Real Oviedo en todo el partido fue un disparo de Susaeta en el minuto 24 desde fuera del área. Gazzaniga lo desvío a saque de esquina. Nada más. Esa fue la producción ofensiva de los asturianos en Vallecas. ¿Cómo es posible que un equipo de su calidad no consiga hilvanar siquiera 3 o 4 pases seguidos?

Antes del descanso lo intentó Javi Guerra con un cabezazo a centro de Ebert que fue a las manos de Juan Carlos. Como suele ocurrir con los futbolistas que viven del gol, un aviso es más que suficiente. Así que el delantero malagueño no desaprovechó la segunda opción que tuvo. Era el minuto 59 y el rayista se aprovechaba de un fallo de Costas en un despeje. Con el 2-0 se terminó el partido para el Real Oviedo, incapaz de rearmarse y mostrando una falta de fuerza mental para superar todas las dificultades a las que se había enfrentado durante el encuentro.

Los cambios de Nando y Pereira no cambiaron un ápice la tónica del partido. Ni siquiera cuando el gallego envió al lateral de la red un disparo en posición franca dentro del área. Hubiera servido para maquillar el resultado o para meter el miedo en el cuerpo al Rayo Vallecano. Pero no era la tarde para los azules.

El pitido final dio por cerrado un encuentro horrible por parte de los de Hierro. El equipo de la capital del Principado cierra esta serie de dos encuentros lejos del Carlos Tartiere con un único punto de seis posibles, un bagaje raquítico para un equipo de sus aspiraciones. Ahora toca rearmarse y recibir el próximo sábado al Girona, un conjunto que llegará también herido tras su derrota frente al Cádiz.