El Real Oviedo no depende de nadie

El Real Oviedo no depende de nadie

Los azules se imponen al UCAM Murcia (2-0) en un partido práctico y sin apenas brillo

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Borja Domínguez celebra su gol, el segundo de los oviedistas (Foto: Álvaro Campo).

Se aferró el Real Oviedo a sus dos principales bazas para vencer al UCAM: El Carlos Tartiere y Toché. Lo cierto es que ninguna de las dos fallaron a su cita esta tarde y los azules consiguieron sacar adelante un partido que se presentaba como una “trampa”. El 2-0 final es incluso demasiado abultado para lo visto sobre el césped, pero ayuda a los asturianos a mantenerse en su lucha por el playoff.

Mantener una dinámica positiva en el Carlos Tartiere se antoja fundamental para los azules. Los rivales no fallan o fallan muy poco, por lo que es importante mantener el empuje de los que vienen por abajo y acechar a los que preceden en la clasificación. Las victorias de Getafe y Huesca (en el descuento) obligaban al Real Oviedo a sumar 3 puntos de forma innegociable.

De esta forma, los de Hierro mantienen la distancia con Huesca y Getafe e igualan a puntos al Cádiz, adelantándoles gracias al golaveraje. Se trata de un punto de gran importancia, ya que la semana que viene oscenses y gaditanos se verán las caras en El Alcoraz. Pase lo que pase en ese enfrentamiento y en el del Real Oviedo en Lugo, los asturianos seguirán en playoff al término de la próxima jornada.

El partido frente al UCAM no se recordará por un gran brillo ni tampoco espectacularidad. Los de Hierro tiraron de oficio y de pegada. En el minuto 2, cuando ni siquiera se habían sentado todos los espectadores, Toché se adelantó a la defensa rival, se plantó delante de Fernando y le batió con una impecable definición. Imposible comenzar mejor. Un gol para calmar los nervios y para permitir a los de la capital del Principado plantear un choque desde la defensa, su especialidad.

Aunque a punto estuvo el UCAM de nivelar el partido casi al instante. Jona remató muy suave un centro desde la izquierda del ataque rival y tras deshacerse de Verdés. Un pequeño susto. El único elaborado por los murcianos en todo el encuentro.

Porque la otra ocasión que tuvieron los de Francisco fue un malentendido entre Juan Carlos y Costas. El portero salió de sus dominios por un balón suelto y el defensa, sin percatarse, cedió el esférico hacia la portería. Por suerte para los azules, el balón se perdió por línea de fondo.

Los minutos se fueron sucediendo poco a poco, de manera lenta para la mayoría del público. El partido entró en una fase de tedio que únicamente se rompió por la lesión de Christian Fernández cuando trataba de completar una jugada peligrosa de su equipo. El lateral cántabro cayó fulminado de forma inmediata, pidiendo el cambio y con gestos de dolor claros. Toca esperar el diagnóstico de un futbolista que ya ha probado sobradamente su importancia en este equipo.

La última media hora fue, seguramente, la más interesante del encuentro. La tensión por el marcador comenzó a crecer a medida que el UCAM decidía adelantar líneas para buscar el empate. Sin grandes alardes ni ocasiones, los murcianos crearon cierta intranquilidad en los futbolistas azules. Ni la entrada de David por el lesionado Christian, ni tampoco la de Borja Domínguez por Linares dio la tranquilidad suficiente al fútbol del Real Oviedo.

Lo volvió a intentar Toché en el minuto 67, pero el murciano no llegó por muy poco a un gran centro de Erice, uno de los mejores de su equipo hoy junto con el propio atacante y Susaeta. La “vieja guardia” de los asturianos afronta la fase final del año en un buen estado de forma. Una gran noticia para Hierro y los suyos.

En los últimos minutos, y ya con el UCAM volcado sobre el área de Juan Carlos, llegaron las mejores ocasiones para el Real Oviedo. Primero fue Michu el que se plató delante de Fernando tras un pase de Borja. El asturiano no supo definir en una de las mejores oportunidades que ha tenido en todo el año.

Instantes después, Saúl Berjón cedió para el propio Michu en la frontal del área. El ovetense parecía que le quería devolver el favor a su compañero, así que levantó la cabeza y encontró a Borja Domínguez solo en la frontal. El disparo con la izquierda del gallego batió al portero rival y consiguió llenar las gradas del Tartiere de alegría y tranquilidad. Pitido final y una gran ovación para el equipo que acudirá a Lugo la semana que viene con la misión de conseguir volver a puntuar lejos de tierras asturianas.