El Oviedo Baloncesto ya piensa en el próximo año

El Oviedo Baloncesto ya piensa en el próximo año

El club hizo un repaso esta mañana a la liga que finaliza, una temporada sobresaliente

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Carles Marco, Héctor Galán y Víctor Pérez, en Pumarín (Foto: Zureda Press).

Llegó el día de hacer balance en el Oviedo Baloncesto y, en palabras del director general del club, Héctor Galán, “la temporada ha sido sobresaliente” pese a la eliminación en la semifinal del playoff de ascenso a la ACB. El club carbayón es consciente de que “Palencia fue mejor que nosotros en el balance de los cuatro partidos, no hay más que analizar”. Pero hay que mirar atrás, más allá de la semana pasada, para comprobar que, efectivamente, la temporada del equipo de Pumarín ha sido extraordinaria.

En su análisis, Galán estuvo acompañado por el entrenador del equipo, Carles Marco, y el capitán, Víctor Pérez, el único del grupo que tiene contrato para la próxima temporada, que será la sexta. Todos coincidieron en el gran año realizado. Y todos apuntaron a la Copa Princesa como uno de los momentos cumbre, no sólo de la temporada, sino de la historia del club.

Héctor Galán no sólo se quedó en el éxito del equipo, sino también en la afición, que “ha dado muestras una vez más de su apoyo”. En ese apoyo, para el director general hay dos momentos especiales: “Uno es el día de la Copa y otro, en la fase de ascenso en Orense, cuando ya hubo un desplazamiento de más de cien personas que nos llamó la atención y nos alegró. Y se mejoró en el cuarto partido ante Palencia”. Ese seguimiento de la afición es una muestra de que “el club va creciendo y la afición también da pasos adelante. No llegamos a mareonas ni mareas, pero ya tenemos un pequeño charco”.

Y sin tiempo casi para cerrar la temporada –“nos estamos despidiendo de los jugadores de esta plantilla”- el club ya tiene “la cabeza en la temporada que viene”. En la conformación de la plantilla para el próximo año, a Galán le gustaría mantener la actual “por encima del 70%, porque el grupo ha funcionado. La línea es de continuidad, así se lo he transmitido a Carles y se lo haré saber esta tarde a los jugadores. Salvo Víctor, que tiene contrato, y Dani, que tiene una opción, nadie tiene contrato”.

Un nombre propio es Miquel Salvó, uno de los destacados de la temporada, que “tiene opción en Manresa. Sobre todo si juega en ACB”. No habría forma de retenerlo ni el club pondría impedimentos, pues “hay que entender que los jugadores tienen que tirar para arriba. Lo único que quiero es que si Miquel juega en LEB, juegue en Oviedo”.

Llegados a este punto, Galán destaca que hacer una buena temporada también su consecuencia perjudicial: “Quien pasa por aquí se revaloriza y es complicado afrontar las renovaciones, porque van a tener más opciones y porque la renovación se encarece”. Y en el aspecto económico, “no esperamos un salto presupuestario para el año que viene”. Por fortuna, el trabajo bien hecho en las oficinas del club ha ayudado a que el Oviedo sea “un sitio donde apetece venir. Ahora ya es un club que compite, que ha rozado el primer puesto en liga regular”.

En el éxito en la configuración de la plantilla, Galán habló de “un porcentaje de suerte importante”. Poniendo como ejemplo un melón, que no sabes cómo saldrá hasta que lo abres, Galán asegura que “al abrir los melones, nos salieron todos muy buenos y eso se plasmó en el rendimiento de la plantilla desde el primer día”. No sólo en el aspecto técnico y táctico, sino que “hubo muy buen rollo entre jugadores, eso es muy importante”.

El crecimiento del club pasa en estos momentos “por un nuevo pabellón”, explicó Galán ya pensando en el futuro. El apuro ante la posibilidad de jugar en ACB y la necesidad inmediata de un recinto más amplio ya pasó, pero la idea de un nuevo recinto permanece en el ayuntamiento: “La buena noticia es que la idea de una nueva instalación sigue, no depende de que hagas un año bueno o malo”. Ahora es responsabilidad del club “hacerlo bien en la cancha y que Pumarín se llene. Si no lo hace, no tiene sentido un nuevo pabellón, aunque la forma de que el club crezca es con un nuevo pabellón. Ahora mismo no podemos hacer más abonos, no tenemos aforo. El margen nos lo daría un pabellón más grande para bajar el precio de entradas y abrir el baloncesto a más gente”.

El plan inmediato es mejorar Pumarín “reajustando las zonas, mejorando la zona de cemento, que debería ser otro tipo de grada más cómoda para la gente”. Pero el pabellón “es el que es y las localidades son las que son. No vamos a meter un subidón a los precios”.

Llegado el turno del técnico, Carles Marco dejó claro que “tengo ganas de seguir, es un proyecto muy ilusionante”. El entrenador necesita descansar y plantearse las cosas, pero asegura que “no estaré en otro equipo de la LEB que no sea Oviedo. Más arriba será difícil, pero no lo he pensado. Hasta el domingo estábamos pensando en Palencia. Ahora hay que descansar”.

Marco estuvo el pasado verano colaborando con la selección española sub 20 y este año le han vuelto a llamar, “pero he dicho que no porque tengo otros planes en mente para este verano. No es descansar, son productivos y de aprendizaje”.

En su segunda temporada en el banquillo de Pumarín, el técnico catalán ha visto que “el club facilita el trabajo y los jugadores estos dos años han estado fantásticos”. El reto de cada verano es “hacer una temporada mejor” y el verano pasado “pensamos que sería difícil, pero lo conseguimos. Nos daremos cuenta pronto de que hemos hecho una muy buena temporada y que ha valido la pena”.

El aspecto más positivo del año para Carles Marco ha sido “estar compitiendo muy bien, sobre todo la primera vuelta, y el nivel de entrenamientos, iban a tope, y eso se ha visto reflejado en los partidos. Creo que hemos tenido momentos muy buenos”. Todo ello culminado con el logro de la Copa Princesa. Y en la parte negativa, Carles Marco no puede evitar hacer referencia a “las lesiones. Muchas de ellas muy fortuitas, no por estar mal físicamente, sino por mala suerte. Casi nunca hemos tenido el equipo al completo”.

El último turno fue para Víctor Pérez, que, tras una temporada marcada por las lesiones, ha destacado en el playoff echándose el equipo a la espalda en los momentos complicados. Víctor tiene contrato por una temporada más, “con mucha ilusión y dispuesto a entrenar y a darlo todo”. Por lo menos, “hasta que aguante la gasolina”.

En el año que finaliza, el sevillano ha sufrido dos lesiones. “Una muy atípica, que me dejó mucho tiempo fuera, nunca estuve tanto tiempo si jugar”. Una vez recuperado, en el momento más importante, el capitán tiró del carro: “Siempre ayudo en lo que puedo. En los playoff me ha tocado tener un momento puntual, pero por mucho que juegue bien o muy bien, si el equipo no gana, no vale de nada. Prefería pasar a la final. Lo importante es que el equipo ha hecho una buena temporada”.

En su mirada atrás, Víctor reconoce que “cuando presentamos la campaña de abonados hace diez meses, todos teníamos mucha ilusión, pero nadie podía pensar que podíamos superar la campaña anterior y ganar la Copa Princesa”. Suficiente para la temporada, pero además “hemos estado gran parte del año en los primeros puestos, aguantando la presión, aunque no teníamos peso por parte de la directiva de que teníamos que ganar. Veníamos cada lunes con ilusión de ganar el siguiente partido. Hemos tenido cerca el ascenso directo. Todo positivo, pese a este final agridulce”.

En sus cinco años en las filas del Oviedo, Víctor ha pasado por momentos “diferentes cada temporada”, aunque este año ha sido el mejor porque “ganar un título ha sido increíble. Ha sido la mejor a nivel global y he estado muy contento. La química que existió en las dos primeras semanas fue muy buena, conseguimos lo que quizá otras veces no se consigue en cinco meses”.