Fin de trayecto

Fin de trayecto

Michu anuncia su retirada por los problemas en el tobillo

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Michu saluda a la grada del Carlos Tartiere (Foto: Álvaro Campo).

El tobillo dijo basta. Michu ha anunciado esta mañana que pone punto final a su carrera obligado por una lesión que le bajó del máximo nivel futbolístico y de la que no ha podido recuperarse. Se va el futbolista y empieza la leyenda.

La leyenda de un futbolista tan famoso por su arte sobre el césped con el balón como por su fidelidad inquebrantable a sus colores. Real Oviedo, Celta de Vigo, Rayo Vallecano, Swansea, Nápoles y Langreo disfrutaron de su fútbol. Sólo el club carbayón hizo latir su corazón.

Como todas las joyas de la cantera azul en 2003, Michu tuvo la opción de unirse a proyectos deportivamente mucho más potentes que el oviedista. Algunos de sus compañeros lo hicieron. Michu prefirió vivir hasta el final con su equipo, pasase lo que pasase.

En 2007, la vuelta al barro del Oviedo obligó a Michu a emprender el vuelo para no ver lastrada su carrera. Vigo fue el destino y allí dejó su huella, en el filial, en Segunda B, o con el primer equipo, en la categoría de plata. Tres años más tarde tuvo la opción de dar el salto a Primera, pero no era el sitio adecuado. Las leyendas anteponen el corazón a la cartera. Todavía no se lo perdonan.

Aquel último tren que algún iluminado aborregado anunció no era el AVE que Michu necesitaba. El suyo pasó a tiempo de llevarle a la Primera española, a la Premier League, donde ganó una Copa. También a Italia, donde saboreó la Champions. Debutó con la Selección Española y, llegado el momento, se volvió a poner el mono de trabajo en la Tercera asturiana, preparando el retorno a su Real Oviedo. No era un tren, era toda una flota.

En su regreso a su Oviedo, Michu quiso sobreponerse al tobillo, pero finalmente la realidad se ha impuesto y abandona el fútbol, del que se despide hoy en una carta que reproducimos más abajo.

Michu eligió el tren adecuado, el que quiso escoger, el que le llevó a lo más alto. Y en lo más alto seguirá por siempre una leyenda que demostró que hay cosas mucho más importantes que el dinero. Gracias, Michu. Adiós y bienvenido.

Michu (Foto: Álvaro Campo).

EL ADIÓS DE MICHU

Querido fútbol:

El estado actual de mi tobillo derecho, confirmado por los informes médicos, hace que hoy me vea en la obligación de decirte adiós como futbolista profesional.

Pero aunque me estoy despidiendo de ti con mucho dolor, sé que siempre seguiremos unidos. De corazón te doy las gracias por todos los momentos mágicos que me regalaste durante todo este tiempo. Me siento un privilegiado por cumplir el sueño de tantos niños que empezamos a flirtear contigo desde pequeñitos. El sueño de llegar a ser profesional de este deporte.

Además, la gente me ha dado un cariño impagable gracias a ti que nunca podré devolver. De veras que yo no he hecho nada para merecer tanto.

Me llevaste a Vigo para jugar con el Real Club Celta; a Madrid para jugar con el Rayo Vallecano; a Gales para jugar con el Swansea City, a Italia para jugar con el SCC Nápoles y a La Felguera para jugar en el Unión Popular de Langreo. Incluso conseguiste que representase a mi país vistiendo la camiseta de la selección española, compartiendo vestuario con compañeros que eran campeones del mundo.

Gracias a ti he conocido países y ciudades maravillosas pero sobre todo me quedo con la gente que has puesto en mi camino, la cual me llevo dentro en el corazón para toda la vida.

Me gustaría hacer una mención especial al Real Oviedo porque todo lo que he podido hacer en el campo, me lo han enseñado en este club. Recuerdo particular para todos los oviedistas del mundo, sin ellos no podría ser feliz durante todo este viaje. Cada palabra de aliento y de ánimo me hicieron seguir hacia adelante, cuando cualquier hubiera arrojado la toalla.

Antes de terminar, decirte que me considero un tipo honrado gracias a la educación que me han dado en mi familia, y que siempre he intentado dar todo lo que tenía dentro, en cada club al que me llevaste, pero si en determinado momento he podido disgustar con mis actuaciones a alguno de tus aficionados que te aman con locura como yo, os pido disculpas de corazón.

Gracias eternas, amigo.

Siempre estaré en deuda contigo.

Siempre tuyo,

Miguel Pérez Cuesta, Michu