La injusticia se ceba con el Real Oviedo

La injusticia se ceba con el Real Oviedo

El equipo de Anquela no pasa del empate ante un Tenerife que tiró de efectividad

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Aarón conduce el balón en el partido de ayer (Foto: Álvaro Campo).

Parece la historia de nunca acabar. El Real Oviedo cosechó un nuevo empate en el Carlos Tartiere (1-1) tras un partido en el que se mostró superior al Tenerife en muchas fases. Los primeros 45 minutos del encuentro fueron los más completos de los azules en lo que va de temporada. Tras la reanudación, el Tenerife subió filas y encontró la igualada gracias a un gran tanto de Juan Villar.

Cambió el equipo Anquela a la mínima opción que tuvo. El jienense apostó por tres centrocampistas en la zona central, liberando a Saúl y Aaron para que acompañaran a Toché. El resultado del experimento fue bueno, aunque la gasolina se acabó demasiado pronto.

Las ocasiones para los azules se sucedieron en la primera parte. Folch avisó en el primer minuto con un cabezazo que se fue alto por muy poco a centro de Mossa. El Tenerife respondió en una jugada personal de Vitolo que Verdés cortó en falta cuando el canario se quedaba solo delante de Juan Carlos.

Poco a poco, Aarón fue entrando en juego y encontrando los desmarques de sus compañeros. En el minuto 18, el ilicitano combinó con Saúl dentro del área tras un movimiento a la espalda de la defensa. El asturiano domó el pase largo de su compañero y batió con suavidad a Dani Hernández. Era el 1-0.

Tras el gol, y al igual que el día del Zaragoza, llegaron los mejores minutos de los asturianos. Lo intentaron Aarón, Cotugno y Berjón con disparos que el cancerbero canario detuvo con muchos problemas en todos los casos. La presión del Real Oviedo con los tres centrocampistas era fructífera y le permitía recuperar el esférico muy cerca del área rival.

La segunda mitad comenzó con una gran ocasión para Aarón tras un error en la salida de balón del Tenerife. El futbolista azul no consiguió batir por dos veces a Dani Hernández, que logró tapar bien en el mano a mano y en el siguiente rechace.

Acto seguido, la primera mala noticia de la segunda mitad. Héctor Verdés tenía que retirarse lesionado tras gestos claros de problema muscular. Se trata de la primera lesión del año para el central, que había conseguido esquivarlas durante toda la temporada. Su lugar fue para Nahuel Valentini.

Mediada la segunda mitad, y cuando las protestas a la actuación del colegiado crecían en grada y césped, llegó el empate del Tenerife. Aitor Sanz conectó un gran pase a la espalda de Carlos Hernández donde esperaba Juan Villar. El atacante tinerfeño batió sin remisión a Juan Carlos, que nada pudo hacer.

El Tenerife consiguió hacerse con el control del partido, aunque apenas inquietó al Real Oviedo. Por su parte, Anquela trató de revitalizar al equipo con la inclusión de Linares, renunciando a los tres centrocampistas. Pero fue imposible.

Con este empate, el equipo que dirige Anquela suma cuatro partidos seguidos sin ganar en los que ha sumado tres puntos. El sábado, otro encuentro difícil, pero no imposible, frente al Granada en Los Cármenes.