No hay rival grande para el Oviedo

No hay rival grande para el Oviedo

Los de Pumarín se imponen al Manresa en un gran partido

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Víctor Pérez celebra una canasta (Foto: Hugo Álvarez / OCB).

El Oviedo salió victorioso de uno de los partidos más complicados de la temporada, dada la entidad del rival, un Manresa recién descendido de la ACB y que busca el retorno a la máxima categoría. El equipo de Pumarín se impuso por 81 a 76 realizando un gran último cuarto tras 30 minutos de igualdad.

Los de Pumarín abrieron el marcador por medio de Geks, que ayer se mostró muy certero ante el aro. Los intercambios de puntos llevaron a los catalanes a ponerse por delante en el marcador mediado el primer periodo, pero el Oviedo, muy centrado, tomaba de nuevo el mando. Con Fran Cárdenas lesionado, llegó el momento de Alonso Meana, que dispuso de cinco minutos sobre la pista y anotó un punto. No fue bastante para llegar al final del primer cuarto con ventaja. Los de Carles Marco finalizaron los primeros diez minutos dos puntos abajo gracias a un palmeo de Belemene sobre la bocina que requirió consultas entre los árbitros.

El equipo carbayón mantuvo una fuerte intensidad defensiva que bloqueó al Manresa, incapaz de anotar en los primeros tres minutos del parcial. El exoviedista Álvaro Muñoz fue el encargado de cortar la racha negativa de los catalanes. Fue el inicio de una leve ventaja que llegó a ser al descanso de cinco puntos. Los de Manresa no lograban distanciarse en el marcador gracias a su fortaleza defensiva.

Tras el paso por vestuarios, llegó el momento del capitán del Oviedo. Víctor Pérez volvió a reclamar su papel protagonista y anotó los primeros cinco puntos de los locales, el inicio de la remontada. También Belemene quiso aportar lo suyo, con dos triples y un mate que metió a la grada de lleno en el partido. Tras haber disfrutado de cuatro puntos de ventaja, los de Carles Marco encaraban el último cuarto con dos puntos de ventaja, 59 a 57.

Los dos equipos eran conscientes de que la defensa daría la victoria. Ni un solo punto se vio en Pumarín en los minutos iniciales del periodo, hasta que Víctor Pérez anotó desde más allá de la línea de 6,75. Tiempo muerto de Manresa y explosión de júbilo de la grada, que veía posible derrotar al favorito. El ‘efecto Pumarín’ dejó al rival cuatro minutos sin anotar y la ventaja se fue a siete puntos para los asturianos. Un triple de Geks la aumentaba a diez y el Oviedo se aplicaba en intentar frenar las acometidas de los rivales. De nuevo aparecía Víctor Pérez cuando todo se ponía cuesta arriba y Arteaga aportaba su inmenso saber hacer para llevar la distancia a siete puntos con 52 segundos en juego. El Oviedo supo administrar su ventaja y Víctor Pérez, desde la línea de tiros libres, certificó en un larguísimo minuto un triunfo de prestigio para un Oviedo lanzado.

Oviedo Baloncesto: Mouha Barro (5), Fabio Santana (13), Víctor Pérez (16), Drew Maynard, Davis Geks (15) –cinco inicial–, Arturo Fernández, Kenan Karahodzic (2), Oliver Arteaga (10), Romaric Belemene (19) y Alonso Meana (1).
Básquet Manresa: Ashley Hamilton (10), Jordi Trias (22), Gabriel Lundberg (3), Lluis Costa (16), Álvaro Muñoz (10) –cinco inicial– Javier Múgica (5) Guillem Jou (1), Jordan Djounorou, Daniel García (2) y David Allen (7).
Árbitros: Alberto Baena y Antonio Zamora. Eliminados Mouha Barro y Álvaro Muñoz.
Parciales: 22-20, 10-17, 27-20, 22-19.