Los accionistas respaldan la gestión de Carso

Los accionistas respaldan la gestión de Carso

Arturo Elías intervino en directo en la junta para agradecer el apoyo del oviedismo

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La mesa presidencial de la junta de accionistas (Foto: Real Oviedo).

Se cumplió el guion. La junta de accionistas del Real Oviedo fue una plácida hora y poco de aprobación aplastantemente mayoritaria de todo lo propuesto y algunos momentos para reclamaciones tradicionales –como el puente sobre el Nora, un clásico ya más conocido que el del río Kwai-, peticiones de renovación del entrenador, avisos de lo que se viene con la vuelta del derbi al Tartiere, el estado del césped o el lucimiento personal en el minuto de gloria. Y para el agradecimiento al Grupo Carso y Arturo Elías, con intervención de éste por vía telefónica para agradecer el apoyo del oviedismo y desear unas felices fiestas y un año mejor que los hasta ahora vividos.

Acudieron a la cita 95 accionistas y cuatro estuvieron representados, casi el 70% del capital social. Bastante para llevar a cabo en primera convocatoria la junta, que dio cinco minutos de cortesía a los rezagados. Aunque no los hubo. La tranquilidad social se deja ver en unas juntas que en nada se parecen a las de los tiempos convulsos, ya dejados atrás.

Jorge Menéndez Vallina explicó que se abrirá una nueva ampliación de capital al quedarse fuera inversores extranjeros, principalmente por problemas derivados del terremoto en México. Sobre esta base, la junta permitió al consejo abrir ampliaciones sin tener que recurrir a la junta para evitar trámites y gastos. Ante la prueba de fidelidad pedida por un accionista malagueño, poseedor de 2.036 acciones, se explicó que los nuevos accionistas no sólo han expresado su intención de serlo, sino que han ingresado ya el dinero, contabilizado como crédito a corto plazo para ajustarse a la legalidad. Con la apertura de la nueva ampliación, todo volverá al cauce normal.

Las ampliaciones recientes y las que estarán en breve en curso permitirán, según el presidente del club, llegar a la deuda cero, un sueño para el oviedismo. Añadido a la revalorización de las acciones de la sociedad, que a juicio de los miembros del consejo han triplicado su valor.

Con esos mimbres, la cesta de la junta salió adelante por arrolladora mayoría. Unanimidad para el presupuesto, una abstención para las cuentas y un voto en contra para la ampliación. No para el ingreso de más dinero, sino para la potestad de que el consejo pueda llevarlas a cabo sin pasar por la junta.

Los ruegos y preguntas volvieron a ser el punto más movido, con alusiones al terreno de juego, a Erice, a la renovación de Anquela, al iluminado que fichó a entrenadores sin experiencia ni tronío… Y de saludo a un aficionado al que en el último partido le cayó una valla de publicidad encima. Pequeños hitos en una junta de las que llegan a aburrir de tanta placidez.