El derbi vuelve a la capital

El derbi vuelve a la capital

El Real Oviedo recibe al Sporting en el Carlos Tartiere 15 años después

788
0
Compartir
El Carlos Tartiere registrará un lleno absoluto para presenciar el derbi (Foto: Álvaro Campo).

El partido que no iba a regresar y muchos creyeron que no volvería a darse ya está aquí. El Real Oviedo va a recibir al Sporting (domingo 18:00 horas, Estadio Carlos Tartiere) en un choque regional que no se daba en competición oficial desde el 18 de mayo de 2003. Mucho tiempo. Demasiado. Pero el enfrentamiento de hoy abre una nueva época en el fútbol asturiano. Pase lo que pase y sea cual sea el marcador, cuando el árbitro pite, todo habrá cambiado.

Por muchos motivos, pero sobre todo porque los azules habrán confirmado que han vuelto. Tras haber sufrido dos intentos de asesinato y superar una muerte casi clínica, el Real Oviedo y su afición están más vivos que nunca. Desde su descenso a Tercera, los de la capital del Principado nunca habían estado tan bien posicionados a estas alturas de campeonato, luchando por el ascenso directo a Primera División.

La ilusión en la parroquia oviedista antes del derbi es palpable desde hace una semana. Es innegable que había muchas ganas de que el encuentro llegara. El Carlos Tartiere registrará un lleno total que no se daba desde la ida del playoff frente al Cádiz. El coliseo azul vestirá sus mejores galas.

Anquela esconde sus cartas
Son solo tres puntos, dicen los entrenadores. Pero tanto Baraja como Anquela han convocado a todos sus hombres para el partido, sin dar pistas. Obviamente, el componente emocional que rodea al choque lo hace un enfrentamiento especial que se aleja del pragmatismo. Las matemáticas dicen que no se diferencia de otro partido, pero nadie se lo toma como tal.

El entrenador del Real Oviedo se ha llevado a todos sus hombres y no desvelará sus cartas hasta una hora antes de que comience el enfrentamiento, cuando se sepan las alineaciones titulares de cada equipo.

Sin embargo, las dudas en el bando oviedista tienen que ver más con la convocatoria que con la alineación, ya que los once elegidos se pueden recitar de memoria. Alfonso Herrero en la portería. Diegui y Mossa en los carriles, con Carlos Hernández, Forlín y Christian de centrales. Por delante, Rocha y Folch. Arriba, Saúl, Aarón y Linares.

Solo existe una posibilidad de cambio: Toché. El preparador oviedista dejó la puerta abierta para la titularidad del murciano, aunque la lógica da más papeletas al aragonés.

El césped tendrá su importancia
La preocupación de las últimas horas tiene que ver con el estado del terreno de juego del Carlos Tartiere. La capital de Asturias se encuentra azotada por incesantes lluvias desde el jueves, lo que provocará charcos y un piso excesivamente pesado e incluso embarrado. Hay que dar las gracias al arquitecto y al consistorio de entonces por el “regalo” que llevan disfrutando los oviedistas desde 2001.

Pese a todo, no se espera riesgo de suspensión gracias al buen hacer y la predisposición del club, el ayuntamiento y los operarios encargados de tratar que el césped esté presentable durante los 90 minutos. Gracias a ellos.

El Real Oviedo quiere mantenerse en la lucha
En lo que respecta a la clasificación y el ascenso, los de Anquela tienen ante sí la oportunidad de alcanzar al Cádiz en la clasificación tras el empate de los andaluces frente al Nástic. Además, Osasuna y Rayo empataron el viernes en otro resultado en principio beneficioso para los intereses oviedistas.

Tres puntos supondrían un chute de moral enorme para el Real Oviedo antes de visitar el Ramón de Carranza, pero es que además alejarían al Sporting en ocho puntos. Todo son cábalas hasta que ruede el balón.

El partido comenzará a las 6 de la tarde y toda Asturias se paralizará por él. Pase lo que pase, sea el resultado que sea, el Real Oviedo ya ha ganado el derbi que importa, el que lleva jugando, peleando y venciendo desde 2003 cuando quiso ser asesinado y reemplazado. La victoria sobre el césped solo serán tres puntos.