La Universidad, en su sitio

La Universidad, en su sitio

1120
0
Compartir
Pista de atletismo de San Gregorio (Foto: Universidad de Oviedo).

Localismos por encima de la idoneidad. El más rancio paletismo sobre las necesidades de la institución y de los futuros alumnos. Nadie piensa en las necesidades de una titulación universitaria, ni siquiera sus dirigentes. Sólo importa que sea en “mi pueblo”.

Hace tiempo que la Universidad perdió de vista tanto su futuro como su pasado. Es la Universidad de Oviedo, pero desvestir la capital del Principado para vestir proyectos sin sentido es lo habitual. Universidad de Oviedo. Léase con detenimiento y entendiendo el complemento. De Oviedo. Ya hace décadas que la capital dejó que le robasen lo suyo. La expansión era lógica; el expolio no. Desvestir un santo para vestir a otro. Y luego el jodido santo sale respondón.

A Oviedo le han robado su Universidad y ha aguantado en silencio, víctima de una clase política lamentable, antes y después de 1975. Se pasó de desdoblar centros para favorecer el acceso de todos a la enseñanza universitaria a convertir en caballo de batalla un campus con vida propia y nombre absurdo: La Politécnica.

No hay estafa sin cebo. Y ahora se sitúa en Mieres. Bueno, no ahora. Hace tiempo que se decidió que había que seguir vaciando Oviedo. Nadie aporta ideas nuevas para su pueblo, no. Lo más fácil es llevarse lo del vecino. ¡Para qué pensar en nuevas opciones! Y así, se creó un campus en la vecina villa para unas titulaciones inexistentes. Bueno, salvo que se llevasen de otro sitio. Y no del campus de Viesques, no. De Oviedo, de esos carbayones insolidarios que quieren que la Universidad de Oviedo esté en Oviedo. ¡Cabrones!

A Mieres se le vendió un campus de nada. Unas instalaciones vacías. Pues que pidan algo a Oviedo. No a los otros, no. A Oviedo. Dejemos Oviedo sin su Universidad. No pasa nada, sus políticos no se quejan. Ni los de un signo ni los de otro. Sigamos durmiendo la siesta. Porque Vetusta, efectivamente, duerme la siesta. Lamentable. Pero el resto roncan sin pudor y, cuando despiertan, piden que les lleven un trozo de los sesteantes.

El grado de deportes en la Universidad es el último ejemplo. Nadie plantea que quien propone la instalación es una empresa privada que debería pagar lo que quiere ejecutar. Pero rápidamente, Mieres y Gijón se lanzaron a postular sus instalaciones (de la Universidad de Oviedo, no lo olvidemos) para acoger los estudios. Las villas progres peleando por acoger enseñanza privada (pagada por todos, que nadie lo dude) en detrimento de la casposa Oviedo. Al final, la Vetusta de Clarín no se acababa en Ovetus.

Unos proponen unas instalaciones vacías en una zona con menos comunicaciones que las otras alternativas planteadas. Otros, que en la ciudad hay muchos clubes e instalaciones ajenas a la propia Universidad. Y hay mar, oiga, con oricios. ¿Cómo va a haber una enseñanza deportiva sin mar? ¡Pues claro! El deporte de montaña, en Deva. La espeleología, en las termas romanas. No conocen los contenidos de las enseñanzas, sólo piensan en Tarzán sentado en un pupitre antes de acudir a las prácticas. Indignante.

El Club Atlético Universitario, las instalaciones de San Gregorio, son desconocidas para los firmantes de los papeles distribuidos por el aldeanismo imperante. Las instalaciones deportivas de la Universidad de Oviedo están -¡oh, sorpresa!- en Oviedo. Donde hay instalaciones deportivas de otro tipo; cercanía a la montaña; proximidad al mar; una meseta a sesenta kilómetros, con estación de esquí poco antes… Muchas cosas. Pero la enseñanza universitaria del grado de educación física no es correr como Forrest Gump. Salvo para algunas mentes que no ven Universidad (de Oviedo), sino papanatismo.