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Lobo Carrasco anunciaba ayer severidad para el primer corte de la pretemporada y seleccionar los jugadores adecuados, pero al final sólo Jon Carrera se cae a medias del grupo  Jon Carrera hace estiramientos en la sesión de esta mañana El Real Oviedo convocó a los medios de comunicación a una rueda de prensa que se celebraba en la mañana de ayer en el Requexón, la primera de Lobo Carrasco en la pretemporada. En ella, el técnico alicantino anunció que se iba a producir el primer corte, los primeros descartes, en la plantilla azul en el día de hoy. Todo hacía presagiar que de los 29 futbolistas que actualmente están a las órdenes del técnico, un buen número no acudiría a la concentración prevista desde hoy en Noreña. El propio Carrasco afirmaba en esa rueda de prensa que “hay jugadores que no van a estar con el grupo”. Apuntando además que “vamos a ser severos y vamos a hacer una plantilla donde haya competitividad entre los jugadores. Preferimos tener 18 ó 19 jugadores en vez de 23”. Pues bien, al final siguen todos. Eso sí, uno de ellos ha sido apartado de la concentración y sólo acudirá a los entrenamientos. ¿Castigado sin comer y cenar?
Después del entrenamiento de esta mañana, el cuerpo técnico emitía una nota, posteriormente publicada en la web oficial del club, en la que decía respecto al berciano que no acudiría a la concentración de Noreña porque “está intentando solucionar su situación contractual con el club azul y seguirá bajo la tutela que los técnicos fijen hasta que se solucione su situación. No obstante, el centrocampista seguirá ejercitándose con el primer equipo azul”. No se explicaba qué significaba esa “tutela” en el momento de comunicarla a la prensa ni posteriormente en la web. Jon Carrera atendió a los medios presentes en las instalaciones del Requexón al finalizar la sesión. El jugador acataba su ausencia de la concentración como “”una situación que se da en el fútbol, una decisión del club”, que le ha citado para entrenar por la tarde y “no va a haber ningún problema, estaré para el entrenamiento”. No pretende en ningún momento Jon crear problemas, ya que “soy un empleado del club, trabajo en el club y me han dicho que venga a entrenar por la tarde y yo simplemente acato decisiones”. Tampoco quiere el futbolista hacer valoraciones de la situación, remitiendo a que “lo que haya que hablar que lo haga la gente que lo tenga que hablar, no yo”. Aunque todo suena a una medida del club, no de sus técnicos, para apretar al futbolista en la negociación que están manteniendo para adecuar las cantidades a percibir por el jugador a la nueva situación de la entidad, Jon se aparta de las conversaciones y delega su representación “en quien las tengo que delegar y el club las delega en quien las tiene que delegar. Cada uno busca sus intereses y no sé si podría haber sido más sencillo, pero las cosas están así y hay que aceptarlas así”. El berciano tiene contrato en vigor con el Real Oviedo y “al parecer tienen ciertas dudas en algunos aspectos y es lo que estamos intentando discutir”. Ahora Jon se mantiene a la espera y “lo único que quiero es dedicarme a entrenar y esperar que se solucione lo antes posible”. De momento, seguirá a las órdenes del técnico, aunque la situación creada, especialmente al ser el único que cae en un corte que el propio club había anunciado iba a ser amplio, no es la mejor para generar confianza en el grupo ni para crear un buen ambiente en la concentración. |