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Hasta ocho bajas acumuló el equipo de Carrasco en el entrenamiento de esta mañana, a los que se sumaron Falo y Villanueva, que sólo completaron la parte de trabajo físico para retirarse cuando apareció el balón. Pedro Pascual OVIEDO  Carmona, en el entrenamiento de hoy La primera plantilla azul tuvo sesión de trabajo esta mañana en el Requexón. Aunque el martes es el día habitual de descanso, la disputa del partido de liga el sábado permitió dar descanso a los futbolistas en domingo, por lo que esta semana ya no habrá más días libres.Bajo una persistente lluvia, el cuerpo técnico planificó una sesión de trabajo eminentemente físico, aunque se concluyó con ejercicios tácticos y finalización de jugadas, con pases y lanzamientos a puerta. Lo más destacado de la sesión fue la lista de bajas. A Juan Luis, en rehabilitación de la grave lesión que sufrió en septiembre, se unieron otros siete futbolistas del primer equipo oviedista. Meijide, Bravo, Lasarte, Mario Prieto, Pacheta, Jon Carrera y Centrón sufren diversas molestias. Y Falo y Villanueva no completaron el entrenamiento por precaución. La buena noticia la aportó Carmona, que ya comenzó a entrar en el trabajo con balón con el resto del grupo.
“EL GOL ES UNA FALTA DE CONCENTRACIÓN EN LOS ÚLTIMOS MINUTOS” Al finalizar la sesión de trabajo, José Luis, que el sábado volvió a entrar en la alineación inicial tras dos jornadas fuera, comentaba sobre el gol que supuso el empate del Ceares en el tiempo añadido que fue “una falta de concentración en los últimos minutos del partido”, algo que, recordaba el riosellano, “ya nos pasó en el partido ante el Condal, los dos últimos goles fueron en jugadas a balón parado y es algo que tenemos que mejorar porque en la liguilla se puede pagar caro”.  José Luis presiona a Armando en el entrenamiento No tuvo nada que ver el domingo el juego desplegado por los azules en la segunda parte con el buen partido realizado en los primeros 45 minutos. Los futbolistas, según José Luis, “éramos conscientes de que habíamos hecho un partido muy completo” en la primera mitad. Sin embargo, tras el descanso, “nos relajamos y el Ceares empezó a encontrarse muy cómodo y nos empezó a coger el centro del campo”. En resumen, “la segunda parte no fue muy buena”.El lateral del Oviedo y sus compañeros son “conscientes de que jugando como en la primera parte es complicado que alguien nos gane. El problema es que tenemos que aguantar ese ritmo durante 80 ó 90 minutos porque no podemos tirar por la borda en 20 minutos lo que estamos haciendo bien en 70”. A lo que no se puede achacar ese bajón, desde luego, es la forma física, ya que “físicamente se ve que al final de los partidos estamos mejor que nuestros rivales. Eso está a nuestro favor”. |