Real Oviedo - Magazine Oviedista
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| Punto del Real Oviedo en casa en un mal partido |
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| domingo, 06 de abril de 2008 | |||||
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Una primera parte aceptable dio paso tras el descanso a un desbarajuste total propiciado por los cambios sin sentido del técnico del Oviedo, que no supo mantener una mínima ventaja ante un rival netamente inferior. Al final, empate a un gol que deja mal sabor de boca en los locales.
Pedro Parana OVIEDO Incomprensible. Aunque Carrasco nos tenga acostumbrados a alineaciones extrañas, cambios ilógicos y decisiones absurdas, ayer el técnico dio una nueva vuelta de tuerca en el partido ante el Ceares, uno de esos equipos “simpáticos” de la Tercera asturiana ante los que la afición azul está “dispuesta” a ceder puntos en casa. El banquillo y el equipo playo celebró el gol como si la Champion’s hubieran ganado, una nueva humillación para la parroquia azul que no merece, además, el día que celebra su 82º cumpleaños… de milagro. Jugar en Noreña con tres defensas tras quedar con un jugador menos no fue un delirio del entrenador que vencía por 0-2, sino un mensaje de valentía. Lo de ayer es un mensaje de incompetencia, ni más ni menos.
Ante un débil Ceares, Carrasco alineó a Aulestia bajo palos, con José Luis y Lasarte en los laterales de la defensa y Lucas y Falo como centrales, supliendo las bajas de Meijide y Bravo. Por delante, Mario Prieto y Curro formaron el doble pivote, acompañados por Villanueva en banda derecha y Matías en la izquierda. Arriba, Stefan y Cervero se ocupaban de buscar el último remate.
El primer tiempo tuvo un claro color local, cargado especialmente por la habilidad de Villanueva para buscar el pase, aunque sin encontrar rematador en la mayoría de las ocasiones. A pesar del dominio, el gol de los azules llegó desde el punto de penalti, tras castigar el colegiado como tal un claro derribo a Stefan en el área. Cervero fue el encargado de transformar en gol la pena máxima cerca del descanso. En la segunda parte, el juego carbayón dio un giro total, sin ideas ni fuerza, y sin crear ocasiones de gol. Los movimientos hechos por Carrasco desde el banquillo contribuyeron poco a calmar la situación. Si el peligro llegaba desde la banda derecha, a pies de Villanueva, el técnico decidió cambiarlo. Si atrás la ausencia de Meijide y Bravo dejaba sin altura a la defensa, Carrasco quitó a Mario Prieto para dar entrada a Santos, notablemente más bajo y sin poderío por alto, en una posición que poco tiene que ver con la del madrileño. Por último, un poco acertado pero motivado Matías daba paso a la melancolía gallega de Centrón, la personificación de la apatía.
Afortunadamente, Lasarte mantuvo el tipo y se lo jugó para enviar lejos de la red de Aulestia un lanzamiento de Pablo Prieto, tras regatear a un abandonado Aulestia, que ve el peligro siempre demasiado cerca. El gol visitante amenazaba y llegó en una jugada a balón parado en el tiempo añadido. Castaño, capitán del Ceares y suficientemente maleducado para no dar la mano a Cervero al inicio del partido, cuando se sortea el saque inicial, botó un saque de esquina que Prendes remató de cabeza batiendo a Aulestia. Un gol que cayó como un jarro de agua fría, inmerecido, pero válido. Por muchas cabezas pasó el pensamiento de “si esto ocurre en la fase de ascenso…”. “EL OVIEDO FUE SUPERIOR” El técnico visitante, Rogelio García, reconocía en la sala de prensa que “el Oviedo fue superior”, aunque al final lo que cuenta es el resultado. Los gijoneses sabían que “podía llegar el gol en una estrategia”, tal como ocurrió en el tiempo añadido. “Al final estábamos un poco cansados, pero el fútbol es así”, declaraba Rogelio, que comentaba en su intervención que “esto es una cosa y la liguilla es diferente. El Oviedo tiene calidad para superarla”. Carrasco comenzaba diciendo que “en la primera mitad los jugadores han desarrollado un fútbol muy notable”, aunque “las estrategias nos dieron problemas”. Ni el campo estaba mal, ni había viento, ni los balones pesaban, así que la culpa en esta ocasión fue de la buena clasificación: “es difícil mantener la situación cuando un equipo lleva tantos puntos de ventaja. Para eso estamos los técnicos, para que los jugadores sepan que hay que estar concentrados”, aunque está claro que en esta ocasión el técnico falló, ya que “ha fallado la serenidad con el balón”. |
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