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Los de Raúl González sufrieron una derrota inexcusable en uno de los peores lugares para hacerlo. El Industrial se llevó el partido simplemente poniendo más ganas para equilibrar la gran distancia técnica entre ambos conjuntos. Además, Hedrera se suma a la lista de bajas por lesión. Pedro Parana / Pedro Pascual GIJÓN  Nacho Méndez debutó ayer en la liga (Foto: Zureda Press) Tardó poco en llegar la primera derrota para el Real Oviedo, que acusó el esfuerzo extra del pasado miércoles, algo que no puede servir de justificación a la hora de enfrentarse a ningún rival para un equipo que lleva un ritmo de trabajo profesional, muy alejado del que pueda tener en ningún momento el Gijón Industrial. El escenario para perder nunca es agradable, mucho menos cuando en la grada acompaña una afición fiel que tiene que aguantar carros y carretas desde hace cinco años y que sólo pide resolver con solvencia los compromisos ligueros para recibir una pequeña alegría de vez en cuando, antes de afrontar la verdadera liga del club. Pero ni eso se permite a los sufridos aficionados azules, que ven crecer las dudas en torno a la planificación del equipo, a la vista de los apaños que se hacen con los cambios.Lo único positivo que se puede sacar de lo ocurrido ayer es pensar que hay tiempo para rectificar los errores y conformar una plantilla de garantías.
Cambios en el once. El técnico ya había anunciado durante la semana que habría cambio en la portería, dando entrada a Iván, aunque no fue la tarde del cántabro. Además, Raúl González dejó en el banquillo a Jorge Rodríguez, saliendo en el once titular Cervero.  El técnico volvió a confiar en Pelayo (Foto: Zureda Press) Otro cambio obligado respecto a las últimas alineaciones era el de Fariña, lesionado ante la Ponferradina. La solución que encontró Raúl en Copa fue retrasar a Mario Prieto al centro de la defensa y sacar a Pelayo en el medio centro. La prueba forzada gustó al técnico y ayer la repitió desde el inicio, aunque en esta ocasión no fue precisamente exitosa. El entrenador azul no confía en José Luis y prefiere en el lateral derecho a Gonzalo, cuyo puesto es de central. Tampoco se atrevió a dar salida desde el principio a Nico, condenando a Mario Prieto a una posición en la que no rinde como se espera de él. Con Iván bajo palos, Gonzalo, Hedrera, Mario Prieto y Lasarte se hicieron con la defensa, dejando el doble pivote para Curro y el juvenil Pelayo. Villanueva ocupó la banda derecha del ataque y Jaime la izquierda, volviendo a salir Álex como media punta, con Cervero como referencia en ataque. El equipo se atascó desde el principio, incómodo y sin las ideas claras, agobiado en un campo pequeño, irregular y muy duro. Su intento de salir con el balón controlado se estrelló con la dura realidad de un escenario propicio para el pelotazo, donde era prácticamente imposible jugar de otra manera.  Álex intenta sacar provecho de una jugada de ataque (Foto: Zureda Press) El Industrial conoce a la perfección su casa y sabe sacar provecho de ella. Desde el inicio, dejaron el balón al Oviedo y se organizaron a la perfección en las tareas defensivas, tejiendo una maraña en su campo imposible para el rival. Las opciones ofensivas las dejaron para las jugadas al contraataque y fruto de una de ellas llegó el primer gol en el primer acercamiento a la meta de Iván. Un contragolpe que dejó el balón a los pies de Jorge para que batiese a Iván en un tiro cruzado. Sólo habían transcurrido diecinueve minutos y el desconcierto se apoderó del Oviedo, que cedió dos ocasiones inmediatamente después, afortunadamente resueltas por Iván. Hasta llegar al descanso, el Oviedo buscó el empate, sin acierto. Jaime, quizás el mejor en el desafortunado día de ayer, puso a prueba a Jesús, que envió por la línea de fondo un disparo envenenado del ovetense. También Cervero intentó el remate desde distintas posiciones, pero no anduvo fino.  Jaime fue uno de los mejores ayer (Foto: Zureda Press) Cambios sin resultado. En la segunda parte, Raúl cambió el esquema en busca del empate, dejando una defensa de tres y situando dos carrileros que intentaron abrir el campo, aunque Santa Cruz es muy difícil de abrir. Mario Prieto subió al doble pivote y Pelayo dejó su sitio a Nacho Méndez, en la media punta. Matías salió por Villanueva y ocupó la banda izquierda, dejando la derecha para Jaime. Además, a los veinte minutos de juego de la segunda parte, Hedrera se retiró lesionado, dejando su puesto a Nico cuando Jorge Rodríguez ya se disponía a reforzar el ataque. El central sufre una contractura en el cuadriceps de su pierna izquierda, lo que le hace estar prácticamente descartado para el partido del próximo domingo ante el Siero. Con los cambios, hubo más control y llegada, pero nuevamente se vio que el Oviedo no tiene pegada. De hecho, el empate llegó, pero en un penalti absurdo cometido por Nacho. El balón ya se alejaba de la meta gijonesa cuando el lateral golpeó a Matías dentro del área. Afortunadamente para los intereses azules, el colegiado estaba mirando y decretó la pena máxima, que transformó Cervero. El Oviedo no quería irse de Santa Cruz sin la victoria e intentó la remontada, pero fue el Industrial quien, ayudado por un fallo de Iván, consiguió matar el partido con el segundo gol, obra de Diego López, que aprovechó el regalo para elevar el balón por encima del cancerbero cántabro.  Cervero fue el autor del gol carbayón (Foto: Zureda Press) Declaraciones de Raúl. El técnico del Real Oviedo achacaba el mal juego de los suyos a que “no nos hemos recuperado bien de los esfuerzos de esta semana y nuestro rival ha estado mucho más fresco y entero que nosotros, especialmente en balones divididos”. La consecuencia de esa falta de recuperación fue, según Raúl, que “hemos estado muy espesos, con muchos problemas de reacción, decisión y ritmo”. A pesar del supuesto cansancio, el entrenador del primer conjunto azul reconocía que “el rival ha estado muy encima y no nos ha dejado jugar con facilidad”. Los de Santa Cruz estuvieron “muy enteros, con un sentido de la anticipación muy grande y han jugado muy fácil”. “Un equipo como el nuestro no puede pasar de lo que ha hecho el miércoles a lo que ha hecho hoy”, manifestaba también Raúl González, que creía que “el equipo no ha estado bien porque no ha presionado arriba y cuando tenía el balón, no ha estado fresco”. Redundando en la culpa del partido del pasado miércoles, el técnico avilesino recordaba que “el bloque que jugó la Copa es el que lo ha hecho en estos inicios de competición. Se puede quitar a uno o a dos, pero no tienes ahora suficiente número para sustituir a jugadores que creemos importantes”. Sin embargo, no quería restar méritos al rival ni esconder los fallos en la Copa: “Vuelvo a señalar que no quiero que se malinterpreten mis palabras porque en ningún momento quiero desprestigiar al rival, que lo ha hecho muy bien, ni que suene a disculpa. Sólo estoy diciendo lo que ha sucedido y el tiempo nos dirá, pero hoy nos ha faltado muchísima frescura, algo que se advierte en numerosas acciones, especialmente en los saltos y balones divididos. No se puede hablar de falta de interés o de esfuerzo por parte de mis jugadores”.  El autocar del Oviedo resultó dañado (Foto: Zureda Press) Incidentes en Gijón. Todo funcionó a la perfección organizativamente en Santa Cruz, con el club gijonés volcado en atender a todos de la mejor manera posible. Sin embargo, la llegada de la expedición oviedista a las inmediaciones del campo registró un grave incidente al ser apedreado el autocar, rompiendo una de las lunas laterales. El vehículo estuvo estacionado en las inmediaciones del campo con vigilancia hasta que al final del partido recogió a los jugadores y cuerpo técnico, que tuvieron que regresar con la ventanilla “abierta”. Por lo demás, en la grada sólo se registraron incidentes “verbales”, con cánticos y continuas puyas entre los aficionados azules y los del Sporting, que no jugaban allí pero no encontraron mejor forma de pasar la tarde. | Alineaciones U.D. Gijón Industrial: Jesús; Nacho, Miguel, Fredy, Álex; Jorge (Rieu, m. 79), Chus, Diego López (Tuero, m. 88), Jonás; Diego Arias y Andrés (Mori, m.84). Real Oviedo: Iván; Gonzalo, Hedrera (Nico, m. 66), Mario Prieto, Lasarte; Pelayo (Nacho Méndez, m. 46), Curro; Villanueva (Matías, m. 46), Álex, Jaime y Cervero. | Goles: 1-0, Jorge (m. 19); 1-1, Cervero, p. (m. 69); 2-1, Diego López (m. 82). | | Árbitro: Alejandro Granda Barros, de Avilés, auxiliado por Suárez Vega y Busto Serrano. Roja directa al técnico local en el minuto 75. Amarillas a los locales Nacho, Fredy, Rieu, Diego López y Andrés, y a Mario Prieto y Pelayo. | | Incidencias: 1.500 espectadores en Santa Cruz, con nutrida representación oviedista. Gran ambiente en las gradas, con animación y mucha piquilla. | |