|
Homenaje recíproco entre Alonso y su afición |
|
|
|
|
Escrito por Pedro Pascual
|
|
domingo, 28 de octubre de 2007 |
|
Miles de personas llenaron la Plaza de la Constitución de Oviedo para aclamar a Fernando Alonso, que quiso rendir un homenaje a sus seguidores en una temporada en la que han estado a su lado a pesar de todos los contratiempos  Alonso saluda desde el balcón del Ayuntamiento A la una de la tarde salía Alonso al balcón principal del Ayuntamiento de su ciudad, coincidiendo con el final del “Asturias, patria querida” interpretado por la banda de gaitas Ciudad de Oviedo, para dirigirse a unos aficionados que desde horas antes llenaban la plaza y que al mediodía ya colapsaban los accesos a la Plaza Mayor ovetense. En el interior del Ayuntamiento, un nervioso Fernando Alonso estaba acompañado por su padre, José Luis, su manager, Luis García Abad, y autoridades como el Alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, y el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces.
Pancartas portadas por aficionados llegados desde diversos lugares de España acompañaban el gran cartel que colgaba del Ayuntamiento con un escueto pero significativo “Gracias, Fernando” junto a su imagen.  Miles de personas se concentraron en la Plaza Mayor de Oviedo El piloto quiso dejar claro que el acto era de “homenaje a vosotros, a la afición, no a mí”, agradeciendo su presencia en un año que calificó como “muy especial”. Para Fernando, “tener esta afición es un privilegio, os habéis pasado, fue increíble”, una afición que le apoyó cuando más lo necesitaba, en momentos que confesó sentirse deprimido. Pero “desde el hotel a los circuitos, siempre había banderas de Asturias y de España” lo que le ayuda a seguir luchando: “sin vosotros no tendría fuerzas para seguir el año que viene”. Fernando se despidió de sus seguidores “hasta el año que viene”, volviendo a dar las gracias por haberle hecho “el hombre más feliz del mundo aun perdiendo”. Como punto final, Alonso se despedía de sus aficionados mientras sonaba “We are the champions” y los cañones de confeti lanzaban miles de papeles al aire con los colores de Asturias, azul y amarillo. Y también de Renault. |